Los errores de la sentencia de LaManada #yositecreo #noesacosoesviolación #lamanadasomostodas

Ninguna sentencia cambiará lo que ocurrió, porque por desgracia ya ocurrió. Esta sentencia culpa a la víctima de la falta de capacidad de sus violadores para inhibir la respuesta a su deseo sexual.
 
Sólo evidencia el poco rigor de pensamiento con el que algunos jueces basan sus decisiones.
 
Primer error: relacionar expresiones faciales con placer.
La apreciación del placer o el dolor en la expresión facial de otro durante las relaciones sexuales es una interpretación, es subjetiva. Las expresiones faciales de dolor y placer son muy similares y la ciencia todavía no tiene claro porqué. Lo que significa que la apreciación entre placer y dolor en la expresión facial no puede ser objetiva porque no se distinguen con claridad.
 
Segundo error: relacionar placer y consentimiento.
El placer sexual es un chute de neuroquímicos en el cerebro, dopamina, feniletilamina, noradrenalina generado por la estimulación de los nervios de los órganos sexuales a través del contacto, la fricción y la presión. El sistema nervioso parasimpático funciona a través de la médula espinal a la altura de las vértebras sacras 2, 3 y 4 y controla las respuestas sexuales del cuerpo. Es decir, la erección del pene y del clítoris y la lubricación vaginal. Este es el nivel básico del placer, el encargado de regir el sexo a nivel fisiológico. Ni la erección ni la secreción responden a la voluntad.
 
Me pueden obligar a tomar mi bebida favorita, aunque no me apetezca, y no por eso dejaré de sentir el placer que me produce tener la bebida en contacto con mis papilas gustativas.
 
El «si te gustó es que querías» no es verdad. Y detrás reside la patriarcal culpabilización del placer sexual femenino.
¿Protege esta sentencia a los hombres que se han sido violados por una mujer?
 
Tercer error: relacionar parálisis y consentimiento.
Las víctimas se paralizan por el miedo, y eso tampoco es voluntario. La parálisis es una de las respuestas de nuestro cerebro a la percepción de una amenaza. El tálamo envía la informació de los sentidos a la amígadala, que procesa la amenaza y la envía al hipotálamo que dicta uno de estos comportamientos, huída, parálisis o ataque, el que mejor contribuya a conservar la vida. No interviene pues el lóbulo frontal, la región del cerebro que rige las funciones ejecutivas, la voluntad. Los procesos que implican la razón y el control se apagan con el miedo. Y también con el acohol, por cierto.
 
 
Ejercicio de empatía para el juez
Imagínate que una noche sales a tomar una copa con unos amigos y sin que te des cuenta alguien te echa una droga en la bebida. Te emborrachas, y eso es lo único que recuerdas cuando te despiertas en un cama de la suite de hotel al que no recuerdas haber entrado. Desnudo. Enciendes tu móvil y recibes un mensaje de un número desconocido. Contiene un vídeo. Le das al play. Eres tú, en la misma habitación en la que estás ahora. Estás estirado en la cama, pareces medio dormido, y dos hombres muy musculosos te están haciendo una felación y luego te sodomizan. Se oyen gemidos, son tuyos. Pero tus ojos están cerrados. Al menos en lo que sale en el vídeo, no se puede decir que te opongas firmemente ni que luches para evitar lo que está pasando. De hecho en el vídeo casi no te mueves. Estás pasivo.
Cuando llegas a casa, tu pareja te está esperando en el comedor, con el móvil en la mano y un pañuelo en la otra. Tiene los ojos rojos, está llorando, y parece muy enfadada. «Me acaban de enviar un vídeo. Parece que te lo has pasado muy bien esta noche» te dice. Y tú…. te puedes imaginar lo mal que te sientes, te sale decirle que no querías, que te debieron drogar, que estabas aturdido y tu pareja te responde «ya ya, en el video ha quedado claro que dolor, daño, no sentiste, no he visto que hiceras en algun momento algún gesto, alguna manifestación, alguna actuación tuya, para que pararan…».
 
Los hechos, ni son discutibles ni necesitan ser interpretados. Han visto las imágenes. Luego todo lo demás, son sólo palabras y estrategias que responden al trabajo de un equipo de abogados que ha de aprovechar todas las ventajas del sistema, las visibles y las invisibles, para minimizar las consecuencias penales de los actos de sus clientes. Y es que el sistema está compuesto por personas, y todas las personas cometen errores. Cómo los errores del juez que los ha querido absolver. Porque la relación entre placer y voluntad es una creencia social, no una realidad biológica. Porque la parálisis es una reacción involuntaria a la percepción de una amenaza.
 
¿Será que lo que han juzgado es la incapacidad de la víctima para defenderse?
 
No hay peor castigo para el culpable que dejar al pueblo con sed de justicia. La tercera Ley de Newton siempre se cumple. Por eso es una Ley.

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