abril 15, 2017

NEUROPROGRAMACIÓN

foto_terapia

La Neuroprogramación es un método de pensamiento que permite comprender las causas de los comportamientos no adaptativos para realizar cambios reales en la conducta. Se generan así resultados favorables para la adaptación de la persona al medio.

El comportamiento es nuestro generador de resultados. El comportamiento se orienta a un resultado, y ese resultado es positivo cuando garantiza nuestra adaptación al medio. Para saber si nuestro comportamiento es adaptativo, basta con evaluar los resultados que genera.

Evaluamos el resultado en base a dos elementos: los aspectos materiales, y los emocionales. Por ejemplo, puedes estar satisfecho con la nómina que recibes y sin embargo estar sufriendo estrés en el trabajo y tener emociones negativas respecto a él.

Cuando nuestro comportamiento genera frustración, debemos modificarlo para dar oportunidad a que genere resultados distintos. El conflicto aparece cuando no somos capaces de cambiar el comportamiento, y nos vemos inmersos en un círculo dañino y debilitante.

Para poder cambiar el comportamiento es necesario comprender qué lo origina, y es en este punto en el que interviene la Neuroprogramación.

Imagínate que tu cerebro es un lienzo en blanco, el primer cuadro que pintes de lo que es tu realidad condicionará todo lo que pintes sobre él, nunca volverá a estar en blanco.

Las neurociencias construyen los puentes entre la mente y el cerebro, y cada día aparecen nuevos descubrimientos que aportan mayor claridad sobre la naturaleza de nuestro comportamiento.

Gracias a las neurociencias sabemos que las primeras creencias que se forman sobre el mundo corresponden a sensaciones de seguridad o peligro. Se construyen en base a cómo nos hemos sentido. Cuando, una vez adultos,  no conseguimos cambiar un comportamiento, se debe a que existe un error de percepción, y el origen está en la primera asociación que se ha hecho con el estímulo, que no se ha renovado y ha quedado obsoleta puesto que ya no describe la realidad.

La Neuroprogramación actúa disociando la emoción inicial que se relaciona al estímulo y generando una nueva asociación esta vez basada en la observación, y análisis racional del presente.

Se utilizan la percepción y la atención cómo herramientas principales, orientando los sentidos hacia la información, tanto interna como externa, relevante en relación al escenario.

Desde la nueva información asociada al estímulo enfocaremos el cambio de estrategia adaptativa ante el estímulo que antes nos hacía reaccionar de forma incorrecta.

La esencia de la Neuroprogramación consiste en reformular el vínculo de seguridad con el mundo. El cliente aprende a valorar objetivamente las emociones que ha asociado a ese estímulo a lo largo de su vida y, si conviene, a modificarlas.

Los resultados aparecen muy pronto, tanto a nivel tangible cómo emocional. Se toman decisiones y se actúa desde esta nueva perspectiva, que tiene en cuenta el presente, los hechos, además de las emociones. Desde esta nueva perspectiva la seguridad se basa sobre uno mismo, se equilibra el grado de dependencia de los demás, y se toman decisiones ya no desde el peligro sino desde la oportunidad.